El ordeño tradicional, un oficio campesino que se resiste a desaparecer

04 de agosto
Quienes viven de esta actividad aseguran que su trabajo no recibe el reconocimiento que merece.
En las zonas rurales de Boyacá y otras regiones del país, el ordeño tradicional continúa siendo una actividad que representa el sustento de numerosas familias campesinas, pese a las dificultades económicas y a la falta de relevo generacional que amenaza con hacer desaparecer este oficio ancestral.
Desde las primeras horas del día, pequeños productores dedican su jornada al cuidado del ganado y a la producción de leche, una labor que, además de generar ingresos para el hogar, aporta a la seguridad alimentaria mediante la elaboración de productos como quesos, cuajadas, yogur y kumis.
Sin embargo, quienes viven de esta actividad aseguran que su trabajo no recibe el reconocimiento que merece. A las exigentes tareas diarias, como alimentar el ganado, separar los terneros, ordeñar, mantener potreros y cercas, cultivar pastos, suministrar suplementos y cumplir con los programas de vacunación, se suma el bajo precio que reciben por la leche.
Los productores cuestionan que, mientras una botella o litro de leche puede comercializarse por alrededor de 2.000 pesos, muchos consumidores consideran alto ese valor, pese a que en algunos casos es inferior al precio de una botella de agua.
Otro de los desafíos que enfrenta el sector es la competencia derivada de la importación de lactosueros y otros productos, situación que, según los pequeños ganaderos, reduce sus posibilidades de obtener una rentabilidad suficiente para sostener sus explotaciones.
Labores como el ordeño, el manejo del ganado y el mantenimiento de las fincas son cada vez menos atractivas para los jóvenes, lo que pone en riesgo la continuidad de una tradición que durante décadas ha sido fundamental para la economía rural.
Los productores consideran que fortalecer el apoyo al pequeño ganadero y promover el consumo de leche y sus derivados son medidas necesarias para preservar esta actividad que contribuye a la seguridad y la autonomía alimentaria del país.
