Terremotos presentados en Venezuela dejan desolación, muerte y miles de damnificados



28 de junio

Las labores de rescate continúan mientras crece la emergencia humanitaria en las zonas más afectadas por los dos fuertes sismos que sacudieron al país.

Venezuela enfrenta una de las mayores tragedias de su historia reciente tras los dos terremotos que sacudieron gran parte del territorio nacional y que dejan, hasta el momento, un saldo de 1.450 personas fallecidas, 3.150 heridas, 12.700 damnificadas, además de severos daños en la infraestructura hospitalaria, comercial y de servicios públicos.

De acuerdo con el más reciente reporte entregado por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, los movimientos telúricos han provocado además 512 réplicas, complicando las labores de búsqueda y rescate y aumentando la incertidumbre entre la población.

En Caracas, la principal morgue de la capital ha recibido más de un millar de cuerpos, situación que ha obligado a reforzar los protocolos sanitarios para evitar riesgos de salud pública. Equipos de medicina forense trabajan de manera ininterrumpida apoyados por voluntarios, mientras decenas de familias llegan diariamente en busca de información sobre sus seres queridos.

La solidaridad también se ha hecho presente. Ciudadanos colaboran con el traslado gratuito de víctimas y apoyan las labores de recuperación de cuerpos, en medio del dolor que vive el país.

Desde el aire, las imágenes muestran una nación profundamente golpeada: edificios colapsados, barrios enteros destruidos, carreteras afectadas y comunidades reducidas a montañas de escombros. En tierra, los organismos de socorro mantienen operaciones de búsqueda durante las 24 horas, pese al riesgo permanente por las continuas réplicas.

"Soy sobreviviente. Toda mi familia quedó bajo los escombros", relató uno de los habitantes afectados, mientras esperaba noticias de sus familiares entre las labores de rescate.

La emergencia también ha alcanzado a ciudadanos extranjeros. Según las autoridades, entre las víctimas se encuentran portugueses y lusodescendientes, españoles, ciudadanos chinos, brasileños, un chileno, un uruguayo y un italo-venezolano.